Miercoles 21 de Abril del 2021

La música en Adviento

Por su propia naturaleza y espiritualidad, el Adviento es un tiempo de sobriedad que contrasta con la explosión festiva y ornamental de la Navidad. Sin embargo, a diferencia de la Cuaresma, no es un tiempo tan austero (por ejemplo, en Adviento se canta el Aleluya, cosa que no se realiza en la Cuaresma). Se permite el uso de instrumentos siempre que se utilicen con moderación o, “sin que se anticipe la alegría plena de la Navidad” (CE 236). 

 

En Adviento no se canta el Gloria, excepto en la solemnidad de la Inmaculada Concepción (8 de diciembre) y en la fiesta de la Virgen de Guadalupe (12 de diciembre en algunos países).

 

Se debería cantar el Salmo responsorial o, al menos, la antífona respuesta o estribillo. Para simplificar el canto, se podría buscar una misma antífona común para todos los domingos: «Ven, Señor, a salvarnos» o «A ti Señor levanto mi alma» o «Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve».

 

La corona de Adviento está cada vez más arraigada entre nosotros. Es uno de los signos expresivos de este tiempo en el que la luz va creciendo a medida que se va acercando la Navidad. El canto de la corona está pensado para que se vayan sucediendo las estrofas en los distintos domingos mientras se encienden los nuevos cirios. Se puede seleccionar un canto que tenga cuatro estrofas de modo que cada semana se vaya añadiendo una al canto acompañando el encendido progresivo de las velas.

 

La exhortación Marialis cultus, de Pablo VI, sugirió la conveniencia de subrayar el tiempo de Adviento como tiempo mariano por excelencia. Convendría destacar una imagen de María Madre de Dios con el Hijo, especialmente en el cuarto domingo de adviento, enteramente centrado en la Virgen.

 

El tiempo de Adviento debe ser preservado en su integridad reservando los villancicos para el Tiempo de Navidad.

 

El tercer domingo, llamado antiguamente y todavía hoy conocido como “Gaudete”, que significa “Gózate” (nombre tomado de la versión latina de la antífona de entrada propia de este día, Cf. Flp. 4, 4-5, “Estad alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres. Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Señor está cerca“), se puede suavizar el color morado de las vestiduras con toques de blanco, utilizándose en este día vestiduras de color rosa, —no es obligatorio—, indicando así la alegría al acercarse ya la festividad del nacimiento del Señor. También se puede adornar la iglesia con algunas flores. Es un día propicio para solemnizar más la liturgia con cantos más alegres y festivos.

 

Es prudente entonar SEÑOR TEN PIEDAD, ALELUYA, SANTO, CORDERO con musicalización diferente para ayudar a la comunidad en el entendimiento de la diferencia del tiempo litúrgico. Igualmente los cantos de ENTRADA, OFRENDAS, COMUNIÓN, reflexión y salida es importante que NO sean los mismos que entonamos en tiempo ordinario, existen muchas opciones litúrgicas para el tiempo de adviento.

 

ADVIENTO NO ES NAVIDAD

En ocasiones nos guiamos por lo que comercialmente se vive… villancicos hasta en el ascensor, en el transporte público, sonido de cascabeles y panderos PERO el adviento reviste un sentido de austeridad musical no tan marcado como la cuaresma pero SI de austeridad..

Los villancicos populares NO se deben entonar en adviento aunado a que NO son litúrgicos: Los peces en el río, campana sobre campana, el tamborilero, el burrito sabanero y otros más NO son aptos para misa en adviento NI en navidad.